COVID-19
La COVID-19 es una enfermedad respiratoria causada por el coronavirus SARS-CoV-2. Se transmite con facilidad de persona a persona y puede ir desde una infección leve, parecida a un resfriado, hasta cuadros graves. Las vacunas y las medidas de higiene han reducido mucho su impacto.
¿Qué es la COVID-19?
La COVID-19 es la enfermedad producida por el coronavirus SARS-CoV-2, identificado a finales de 2019 y responsable de una pandemia mundial. El virus afecta sobre todo a las vías respiratorias, pero puede alterar también otros órganos. Con el tiempo han ido apareciendo distintas variantes, que se contagian con más facilidad pero, gracias a la inmunidad de la vacunación y de infecciones previas, suelen causar cuadros más leves.
Comparte muchos rasgos con otras infecciones respiratorias como la gripe, por lo que a veces solo una prueba permite distinguirlas.
Síntomas
Los síntomas varían mucho de una persona a otra. Los más habituales son:
- Fiebre o sensación de febrícula.
- Tos, normalmente seca.
- Cansancio y dolores musculares.
- Dolor de garganta, congestión nasal o mocos.
- Pérdida del olfato o del gusto.
- Dolor de cabeza y, en algunos casos, diarrea.
Muchas personas tienen síntomas leves o ninguno. En algunos casos, sobre todo en personas mayores o con enfermedades previas, la infección puede derivar en dificultad para respirar y neumonía.
Causas y factores de riesgo
El SARS-CoV-2 se transmite sobre todo a través de las gotas y aerosoles que expulsamos al respirar, hablar, toser o estornudar, especialmente en espacios cerrados y mal ventilados. También puede contagiarse al tocar superficies contaminadas.
El riesgo de enfermedad grave aumenta con la edad avanzada y con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad, problemas del corazón, EPOC o defensas bajas. Algunas personas desarrollan una COVID persistente, con cansancio y otros síntomas que se prolongan durante semanas o meses.
Diagnóstico
La COVID-19 se confirma con pruebas que detectan el virus en una muestra de la nariz o la garganta: los test de antígenos, rápidos y sencillos, y la PCR, más sensible y utilizada en el ámbito sanitario. Para saber más sobre este tipo de análisis puedes visitar nuestra guía de diagnóstico.
Tratamiento
La mayoría de los casos se tratan en casa con reposo, líquidos y medicamentos para bajar la fiebre y aliviar el malestar. Es importante:
- Descansar y mantenerse bien hidratado.
- Vigilar la respiración y el nivel de oxígeno si se dispone de un medidor.
- Aislarse para no contagiar a otras personas.
En personas con riesgo de complicaciones existen antivirales que deben iniciarse pronto, siempre bajo indicación médica. Consulta más información general en la sección de tratamientos.
Prevención
La vacunación, con las dosis de refuerzo recomendadas para los grupos de riesgo, sigue siendo la principal herramienta para evitar la enfermedad grave. Además, ayuda ventilar los espacios, lavarse las manos, usar mascarilla en situaciones de riesgo y quedarse en casa cuando se está enfermo. Encontrarás más consejos en nuestra página de prevención.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tardan en aparecer los síntomas de la COVID-19?
Suelen aparecer entre 2 y 5 días después del contagio, aunque pueden tardar hasta unos 10 días. Una persona puede transmitir el virus incluso antes de notar síntomas o sin llegar a tenerlos.
¿Cuándo debo buscar atención médica urgente?
Acude a urgencias si tienes dificultad para respirar, dolor o presión en el pecho, labios azulados, confusión o no puedes mantenerte despierto. Las personas con enfermedades crónicas deben consultar antes.
¿La vacuna sigue siendo útil?
Sí. Aunque no evita siempre el contagio, reduce mucho el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte, sobre todo en personas mayores y con enfermedades crónicas.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas de COVID-19 o dificultad para respirar, contacta con los servicios de salud.