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Fiebre

La fiebre es la elevación de la temperatura del cuerpo por encima de lo normal. No es una enfermedad, sino una respuesta de defensa que suele indicar que el organismo está combatiendo una infección u otro proceso. En la mayoría de los casos es pasajera y no reviste gravedad.

¿Qué es la fiebre?

El cerebro regula la temperatura del cuerpo a través de una zona llamada hipotálamo, que funciona como un termostato. Ante una infección u otra agresión, el sistema inmunitario libera sustancias que suben ese termostato, y el cuerpo genera y retiene más calor: por eso aparecen los escalofríos. Se considera fiebre a partir de 38 °C en la axila. Entre 37,5 y 38 °C se habla de febrícula. La temperatura normal ronda los 36,5 °C y cambia a lo largo del día, siendo algo más alta por la tarde.

Tipos

  • Febrícula: elevación leve, entre 37,5 y 38 °C.
  • Fiebre: a partir de 38 °C; suele acompañar a infecciones comunes.
  • Fiebre alta: por encima de 39-40 °C, con más malestar.
  • Fiebre de origen desconocido: la que se mantiene varias semanas sin una causa clara y necesita estudio médico.

Causas más frecuentes

La causa más habitual, con diferencia, son las infecciones. Entre las más comunes están:

  • Infecciones virales como la gripe, los resfriados o la COVID-19.
  • Infecciones bacterianas: de orina, de garganta o una neumonía.
  • Infecciones transmitidas por mosquitos en zonas tropicales, como el dengue o la malaria.
  • Reacciones a algunas vacunas o medicamentos, casi siempre leves y transitorias.
  • Golpe de calor, procesos inflamatorios y, con menor frecuencia, otras enfermedades.

La fiebre es un síntoma, no un diagnóstico. Lo importante es valorar cómo se encuentra la persona y qué otros signos la acompañan, más que la cifra exacta del termómetro.

Cuándo consultar: señales de alarma

La mayoría de las fiebres se resuelven solas en pocos días. Conviene buscar atención médica, y a veces urgente, si aparece alguna de estas situaciones:

  • Fiebre en un bebé de menos de tres meses, aunque sea leve.
  • Temperatura superior a 40 °C o fiebre que dura más de tres días.
  • Rigidez de nuca, dolor de cabeza intenso o manchas en la piel que no desaparecen al presionar.
  • Confusión, somnolencia excesiva o convulsiones.
  • Dificultad para respirar, dolor en el pecho o vómitos que impiden beber.
  • Personas con las defensas bajas o enfermedades graves de base.

Puedes revisar otros signos relacionados en nuestra guía de síntomas y, si se acompaña de tos o dolor de cabeza, consultar sus páginas.

Cómo se alivia y qué esperar

El objetivo no es siempre eliminar la fiebre, sino aliviar el malestar y evitar la deshidratación. Ayuda:

  • Beber líquidos con frecuencia y descansar.
  • Vestir ropa ligera y mantener la habitación fresca, sin abrigar en exceso.
  • Tomar paracetamol o ibuprofeno a las dosis adecuadas si hay malestar o la fiebre es alta.

Conviene no dar aspirina a niños y adolescentes con fiebre por infecciones virales. Si el estado general es bueno, lo habitual es que la fiebre ceda en pocos días a medida que se resuelve la causa. Encontrarás pautas generales en la sección de tratamientos.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué temperatura se considera fiebre?

A partir de 38 °C en la axila. Entre 37,5 y 38 °C se habla de febrícula. La temperatura normal ronda los 36,5 °C y varía a lo largo del día.

¿Hay que bajar siempre la fiebre?

No. La fiebre es una defensa natural. Se recomienda tratarla, sobre todo, cuando causa malestar importante o supera los 38,5 °C, con líquidos y, si hace falta, paracetamol o ibuprofeno.

¿Cuándo debo acudir a urgencias por fiebre?

Si supera los 40 °C, dura más de tres días, o se acompaña de rigidez de nuca, manchas en la piel, confusión, dificultad para respirar o convulsiones; también en bebés de menos de tres meses.

Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante una fiebre alta, persistente o con señales de alarma, acude a tu médico o a urgencias.