Gripe
La gripe es una infección respiratoria causada por el virus de la influenza. Se contagia con facilidad y provoca fiebre, dolores musculares y malestar general. Casi todas las personas se recuperan solas, pero en algunos grupos puede complicarse, por eso existe una vacuna que se actualiza cada año.
¿Qué es la gripe?
La gripe, también llamada influenza, es una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias provocada por los virus de la gripe, principalmente de los tipos A y B. Estos virus cambian con frecuencia, y por eso podemos contagiarnos varias veces a lo largo de la vida y la vacuna debe renovarse cada temporada. La gripe suele aparecer en oleadas durante los meses fríos y afecta a millones de personas cada año.
Aunque muchas veces se confunde con un resfriado común, la gripe suele ser más intensa y aparece de forma brusca. También es distinta de la COVID-19, aunque ambas comparten síntomas y se transmiten de forma parecida.
Síntomas
Los síntomas de la gripe suelen empezar de repente, entre uno y cuatro días después del contagio. Los más frecuentes son:
- Fiebre alta, a menudo por encima de 38 °C, con escalofríos.
- Dolores musculares y articulares intensos.
- Dolor de cabeza y sensación de agotamiento.
- Tos seca y dolor de garganta.
- Congestión o secreción nasal.
- Malestar general que obliga a guardar reposo.
En niños pequeños pueden aparecer también vómitos y diarrea. Si notas dificultad para respirar, dolor en el pecho o la fiebre no baja en varios días, busca atención médica.
Causas y factores de riesgo
La gripe se contagia sobre todo por las pequeñas gotas que expulsamos al toser, estornudar o hablar, y también al tocar superficies contaminadas y llevarnos las manos a la cara. Una persona puede transmitir el virus desde un día antes de tener síntomas.
Cualquiera puede enfermar, pero el riesgo de complicaciones es mayor en personas mayores, embarazadas, niños pequeños y quienes tienen enfermedades crónicas como asma, diabetes, EPOC o problemas del corazón. En estos grupos la gripe puede derivar en una neumonía.
Diagnóstico
En la mayoría de los casos la gripe se identifica por los síntomas y el momento del año, sin necesidad de pruebas. Cuando hace falta confirmarla, sobre todo en personas de riesgo o en hospitales, se puede usar un test rápido a partir de una muestra de la nariz o la garganta. Si tienes dudas sobre cómo se detectan estas infecciones, consulta nuestra guía de diagnóstico.
Tratamiento
La gripe suele curarse sola con reposo y cuidados en casa. Las medidas más útiles son:
- Descansar y beber líquidos en abundancia.
- Bajar la fiebre y aliviar el dolor con paracetamol o ibuprofeno, si no hay contraindicación.
- Evitar los antibióticos, que no sirven contra los virus.
En personas de riesgo, el médico puede recetar antivirales que acortan la enfermedad si se toman pronto. Puedes ver medidas generales de cuidado en la sección de tratamientos.
Prevención
La forma más eficaz de prevenir la gripe es la vacunación anual, especialmente en los grupos de riesgo. Además, ayuda lavarse las manos con frecuencia, ventilar los espacios cerrados, cubrirse la boca al toser y quedarse en casa cuando se está enfermo. Encontrarás más consejos en nuestra página de prevención.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la gripe del resfriado?
El resfriado aparece poco a poco y da síntomas leves de nariz y garganta. La gripe empieza de golpe con fiebre alta, dolores musculares intensos y un cansancio que obliga a guardar reposo, y tiene más riesgo de complicaciones.
¿Cuánto dura la gripe?
La mayoría de las personas mejoran en unos 5 a 7 días, aunque la tos y el cansancio pueden durar una o dos semanas más. Si la fiebre reaparece o cuesta respirar, conviene consultar.
¿Quién debería vacunarse contra la gripe?
Se recomienda la vacuna anual sobre todo a personas mayores, embarazadas, quienes tienen enfermedades crónicas, personal sanitario y niños pequeños, porque reduce el riesgo de contagio y de complicaciones.
Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes gripe y perteneces a un grupo de riesgo o los síntomas empeoran, acude a tu médico.