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Neumonía

La neumonía es una infección que inflama los pulmones y llena de líquido los pequeños sacos de aire, lo que dificulta la respiración. Puede ser leve o grave según la causa y la persona afectada, y en muchos casos se cura con antibióticos y cuidados adecuados.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una infección del tejido pulmonar. Los alvéolos, que son los pequeños sacos donde el aire intercambia oxígeno con la sangre, se inflaman y se llenan de líquido o pus. Esto reduce la cantidad de oxígeno que llega al cuerpo y provoca tos, fiebre y sensación de ahogo. Puede afectar a una parte del pulmón o a los dos.

Es una causa frecuente de ingreso hospitalario, sobre todo en niños pequeños y personas mayores, aunque muchos casos se resuelven bien con tratamiento en casa.

Síntomas

Los síntomas de la neumonía pueden variar según la causa y la edad, pero los más habituales son:

  • Tos, a menudo con mucosidad o flema.
  • Fiebre, sudoración y escalofríos.
  • Dificultad para respirar o respiración acelerada.
  • Dolor en el pecho al respirar hondo o toser.
  • Cansancio y debilidad.
  • En personas mayores, a veces confusión y poca fiebre.

Busca atención médica urgente si notas mucha dificultad para respirar, los labios azulados, dolor intenso en el pecho o confusión.

Causas y factores de riesgo

La neumonía puede estar causada por bacterias, virus y, con menos frecuencia, hongos. La bacteriana suele ser la más frecuente en adultos, mientras que en niños son comunes las víricas. A veces aparece como complicación de una gripe, de la COVID-19 o de un resfriado.

El riesgo aumenta en menores de 5 años y mayores de 65, en fumadores y en personas con enfermedades como EPOC, asma, diabetes, problemas del corazón o defensas bajas. También favorece la neumonía tener dificultad para tragar o pasar mucho tiempo encamado.

Diagnóstico

El médico ausculta los pulmones y suele pedir una radiografía de tórax para confirmar la infección y ver su extensión. También puede realizar análisis de sangre, medir el oxígeno y estudiar el esputo para identificar el microbio responsable. Puedes conocer mejor estas pruebas en nuestra guía de diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa y de la gravedad:

  • Antibióticos cuando la neumonía es bacteriana.
  • Reposo, líquidos y medicamentos para bajar la fiebre y el malestar.
  • Oxígeno o ingreso hospitalario en los casos más graves.

Es importante completar todo el tratamiento aunque haya mejoría. Consulta más información general en la sección de tratamientos.

Prevención

La vacunación frente al neumococo y la gripe reduce el riesgo, sobre todo en niños, personas mayores y con enfermedades crónicas. No fumar, lavarse las manos y cuidar las defensas también ayuda. Encontrarás más consejos en nuestra página de prevención.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que ingresar por una neumonía?

La mayoría se tratan en casa. Se valora el ingreso cuando hay mucha dificultad para respirar, bajada del oxígeno, confusión, tensión baja o cuando la persona es mayor o tiene enfermedades crónicas.

¿La neumonía se contagia?

La neumonía en sí no siempre se contagia, pero muchos microbios que la causan sí se transmiten por el aire o por las gotas al toser. Lavarse las manos, ventilar y vacunarse reduce el riesgo.

¿Cuánto se tarda en recuperarse de una neumonía?

Con tratamiento, la fiebre suele bajar en pocos días, pero el cansancio y la tos pueden durar varias semanas, sobre todo en personas mayores o con enfermedades previas.

Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Ante fiebre con dificultad para respirar, busca atención médica.