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Artritis

La artritis es la inflamación de una o varias articulaciones que provoca dolor, hinchazón y rigidez. Engloba muchas enfermedades distintas; la artritis reumatoide es de origen autoinmune y conviene no confundirla con la artrosis, que es un desgaste por el uso.

¿Qué es la artritis?

Las articulaciones son las zonas donde se unen dos huesos y permiten el movimiento, como las rodillas, las manos o las muñecas. En la artritis, esas articulaciones se inflaman: se hinchan, duelen y pierden movilidad. El término agrupa más de cien enfermedades diferentes que comparten esa inflamación articular, con causas y evoluciones muy distintas.

Es importante diferenciarla de la artrosis, que no es una inflamación sino un desgaste progresivo del cartílago por la edad y el uso. La forma inflamatoria más conocida es la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario ataca las articulaciones.

Principales tipos de artritis y afines
TipoQué ocurre
Artritis reumatoideEl sistema inmunitario ataca las articulaciones; suele ser simétrica y con rigidez matinal.
ArtrosisDesgaste del cartílago por el uso y la edad; dolor que empeora con la actividad.
GotaDepósito de cristales de ácido úrico que provoca crisis muy dolorosas, a menudo en el dedo gordo del pie.
Artritis psoriásicaSe asocia a la psoriasis de la piel.

Síntomas

Los síntomas dependen del tipo de artritis, pero los más comunes son:

  • Dolor en una o varias articulaciones.
  • Hinchazón, calor y enrojecimiento de la zona.
  • Rigidez, especialmente al levantarse por la mañana.
  • Pérdida de movilidad y dificultad para realizar tareas cotidianas.
  • En las formas autoinmunes, cansancio y malestar general.

Una pista útil: la rigidez matinal que dura más de media hora y mejora con el movimiento orienta hacia una artritis inflamatoria, mientras que el dolor que aumenta con el uso sugiere artrosis.

Causas y factores de riesgo

Las causas varían según el tipo de artritis. Entre los factores implicados están:

  • Alteraciones del sistema inmunitario en la artritis reumatoide y psoriásica.
  • El envejecimiento y el desgaste articular en la artrosis.
  • Niveles altos de ácido úrico en la gota.
  • Antecedentes familiares y factores genéticos.
  • El sobrepeso y la obesidad, que sobrecargan las articulaciones.
  • Lesiones e infecciones articulares previas.

Diagnóstico

El diagnóstico combina la exploración de las articulaciones, análisis de sangre (como el factor reumatoide o los marcadores de inflamación) y pruebas de imagen como radiografías o ecografías. Estos estudios ayudan a identificar el tipo concreto de artritis. Amplía la información en la guía de diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento busca aliviar el dolor, reducir la inflamación y preservar la función de las articulaciones. Según el tipo de artritis, puede incluir:

  • Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos para el dolor.
  • Fármacos que modifican la enfermedad en la artritis reumatoide, que frenan el daño articular.
  • Fisioterapia y ejercicio adaptado para mantener la movilidad.
  • Control del peso y protección de las articulaciones.
  • Cirugía, incluida la prótesis articular, en casos avanzados.

Consulta las opciones generales en la sección de tratamientos.

Prevención

No todas las formas de artritis se pueden prevenir, pero mantener un peso saludable, hacer ejercicio de bajo impacto, proteger las articulaciones y cuidar la alimentación reducen el riesgo y ayudan a controlar los síntomas. Encontrarás más recomendaciones en la sección de prevención.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre artritis y artrosis?

La artritis es una inflamación de las articulaciones, a menudo autoinmune, con rigidez matinal. La artrosis es el desgaste del cartílago por el uso y la edad; su dolor empeora con la actividad.

¿La artritis reumatoide tiene cura?

No tiene cura, pero se controla muy bien. Iniciado pronto, el tratamiento con fármacos modificadores de la enfermedad frena la inflamación, evita el daño articular y logra largos periodos sin síntomas.

¿El ejercicio es bueno o malo para la artritis?

El ejercicio adecuado es beneficioso: mantiene la movilidad, fortalece los músculos y reduce el dolor. Conviene elegir actividades de bajo impacto y evitar forzar durante los brotes.

Aviso importante: esta información tiene una finalidad educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes dolor o inflamación articular persistente, acude a tu médico.